¿Cuando “una galleta” a una mujer no tiene que tener ninguna consecuencia?

Logo PP pequeño RESbajaFamiliaEnDerechos.es, “El doble rasero en el caso del bofetón de la diputada del PP”, 22/09/2014.

http://www.familiaenderechos.es/2014/09/22/el-doble-rasero-en-el-caso-del-bofeton-de-la-diputada-del-pp/

«Casos como el actual de la diputada Elisa Díaz ponen en evidencia dos realidades que algunos se empeñan en tapar, a saber: primero, que la violencia también es ejercitada por las mujeres, y segundo, que las mujeres gozan de patente de corso en el ejercicio gratuito de la violencia, sin que sus irresponsables actos pasan la factura que cualquier hombre tendría que haber pagado.»

«Por más que estamos acostumbrados en el uso de un doble rasero en el caso de la violencia femenina, sin embargo algunas noticias no dejan de sorprendernos.

Nuestros lectores recordarán que la diputada autonómica valenciana doña Elisa Díaz actualmente tiene un procedimiento abierto (por orden del Tribunal Superior de Justicia Valenciano) por un presunto delito de lesiones imprudentes.

Doña Elisa Díaz González se vio implicada en julio 2013 en una violenta discusión con otra mujer en un albergue de animales. En el calor de la discusión parece que ambas mujeres se cruzaron sendas bofetadas con la mala fortuna que la bofetada propinada por doña Elisa provocó en la otra mujer interviniente en la reyerta una hospitalización de seis días, quedándole como secuela una sordera total de su oído derecho.

Hasta aquí los hechos que serán objeto de juicio.

Lo preocupante del asunto es que ahora el actual presidente de la Generalitat Valenciana, don Alberto Fabra, planea incluir a la diputada procesada en las próximas listas electorales.

Según declaraciones del político popular valenciano “una galleta no creo que sea motivo” para no estar en las listas electorales.

Si el diputado procesado por unas agresiones hubiera sido un hombre, estamos convencidos que la corrección política hubiera obligado al señor Fabra a excluir al imputado de cualquier lista electoral y de cualquier cargo público, pero claro, como la presunta conducta violenta procede de una mujer “la galleta” no tiene que tener ninguna consecuencia política.

Casos como el actual de la diputada Elisa Díaz ponen en evidencia dos realidades que algunos se empeñan en tapar, a saber: primero, que la violencia también es ejercitada por las mujeres, y segundo, que las mujeres gozan de patente de corso en el ejercicio gratuito de la violencia, sin que sus irresponsables actos pasan la factura que cualquier hombre tendría que haber pagado.»

http://www.familiaenderechos.es/2014/09/22/el-doble-rasero-en-el-caso-del-bofeton-de-la-diputada-del-pp/