J. Antonio Martín de Marco«Impera un cursi sexismo y nadie se debe ofender por poner ‘persona’ que es femenino, o, al revés. Hay obsesión por eliminar el género en el lenguaje y por ende en la escritura, se quiere evitar lo masculino para evitar el machismo, de forma cansina, repetitiva, tediosa…, aquello de jóvenes y “ jóven as” es el vértice de la estupidez, de la ignorancia y de la malversación de las más elementales normas, pretendiendo alterar la estructura del lenguaje de forma tan boba (femenino) como totalitaria.

Es un modo de fanatismo e intransigencia con la gramática, y, por supuesto, un claro ejemplo de ignorancia. Esto es perversión. Soy ‘miembr a’ de la Concejalía de Cultura diría la tal Mayrén Beneyto dentro de esta monserga al uso. La Humanidad es femenino y ello no significa que todos los seres del planeta sean mujeres. Dejen, pues, de politizar el lenguaje, de agredir a la lengua de Cervantes o, a los machistas, ¿hay que llamarlos machistos?, o, ¿ es que hay ignorantes e ‘ignorant as’? en este jaujipodio político?»

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NO SE PUEDE generalizar, pero la Cultura y la Política no producen maridaje por mucha voluntad que haya de querer cocinar un plato trufado, que dirían los llamados antes cocineros y, hoy denominados restauradores de diseño. La estulticia reina entre las poltronas y hay mandamases que ejercen como si fueran pánfilos, el panfilismo.

Todo radica en que para ser ‘alto cargo’ o, tener un acta de electo en cualquier Cámara o Institución, no se necesita examen ni siquiera currículo alguno. Decía nuestro poeta, – el poeta de todos aunque algunos se lo quieran apropiar -, don Antonio: ‘Nuestras horas son minutos/ cuando esperamos saber, / y siglos cuando sabemos / lo que se puede aprender’.

Y todo resultaría más fácil poniendo un poco de voluntad, no aparentando ser lo que no se es pues si un tonto resulta muy aburrido, aunque te haga reír, un pedante es inaguantable porque el que parece sabio entre los tontos, parece tonto entre los sabios – don Francisco de Quevedo dixit-. ¿ Por qué hablo de esto?

La concejal de Cultura de Valencia se despide de su poltrona, por la que ha cobrado y bien pues llevaba desde 1992 como edil, con un comunicado en su página de Facebook, con 30 faltas de ortografía, erratas, errores gramaticales, faltas de concordancia, ausencias de tildes, palabras aleatorias en mayúscula, términos en minúscula que no deberían ser…¡En diez líneas! Esta ilustrísima señora se llama Mayrén Beneyto, pero lo de menos es su nombre, que también. ¡Qué ejemplo de literatura epistolar! Ignorar este hecho es despreciar que luego nos lleva al todo vale del ovillo del desdén hacia esta clase política tan denostada. Una de las claves de la personalidad de los políticos radica en su vida pública, en como son, como hablan y como escriben , y una de las claves de la unidad del idioma descansa en la perfecta ortografía y la perfecta dicción que debe sobrevivir entre la devastación que sufre la Cultura.

Y además, con asesores, que pagamos todos. Más de 500 millones de personas hablan castellano, es el segundo idioma universal. Como lengua nativa hemos superado a la de Shakespeare. Y nos empeñamos en el circunloquio de la progresía o de los ‘in’ para evitar, no ya el uso normal sino la palabra masculina en un vano y ridículo intento de potenciar la igualdad hasta en la forma de escribir, o, ¿que es eso de poner en un escrito ‘compañer@s?’. Impera un cursi sexismo y nadie se debe ofender por poner ‘persona’ que es femenino, o, al revés. Hay obsesión por eliminar el género en el lenguaje y por ende en la escritura, se quiere evitar lo masculino para evitar el machismo, de forma cansina, repetitiva, tediosa…, aquello de jóvenes y “ jóven as” es el vértice de la estupidez, de la ignorancia y de la malversación de las más elementales normas, pretendiendo alterar la estructura del lenguaje de forma tan boba (femenino) como totalitaria.

Es un modo de fanatismo e intransigencia con la gramática, y, por supuesto, un claro ejemplo de ignorancia. Esto es perversión. Soy ‘miembra’ de la Concejalía de Cultura diría la tal Mayrén Beneyto dentro de esta monserga al uso. La Humanidad es femenino y ello no significa que todos los seres del planeta sean mujeres. Dejen, pues, de politizar el lenguaje, de agredir a la lengua de Cervantes o, a los machistas, ¿hay que llamarlos machistos?, o, ¿ es que hay ignorantes e ‘ignorant as’? en este jaujipodio político? No tengo ninguna duda, sí.

J. Antonio MARTÍN DE MARCO, “¿Ignorantes e Ignorant as?”, Diario de Soria, 19/04/2015.

http://www.diariodesoria.es/noticias/opinion/ignorantes-ignorantas_35327.html